> Edificio para Infinito Delicias

Madrid, España
2025

Primer premio Gold Europe Holcim Awards de construcción sostenible, 2023 (Infinito Delicias: Husos + elii y Ultrazul).
Premio FAD de Arquitectura, 2026.
Premio Innovación La Casa de la Arquitectura, 2026.


Proyecto arquitectónico,
investigación urbanística e inmobiliaria:
Husos + elii
Modelo económico, de gestión e innovación
social e investigación inmobiliaria:
Ultrazul
Cliente:
Fundación Daniel y Nina Carasso



Esta rehabilitación de un antiguo edificio industrial es parte de un proceso más amplio de diseño integral 360 para la sede de la Fundación Carasso, que incluye: diseño del espacio, gestión, gobernanza, identidad, modelo de negocio, análisis urbano y búsqueda inmobiliaria. Bajo el objetivo de componer saberes y alianzas entre actores urbanos vinculados al arte, la educación y la alimentación sostenible (valores de la Fundación), pone en práctica un nuevo modelo de ciudad en términos de ejemplaridad ambiental, social y económica.







El diseño del Edificio para Infinito Delicias se resuelve según las siguientes estrategias:
Preservar y restaurar el máximo de elementos de la preexistencia para poner en valor el patrimonio industrial de Madrid y aprovechar la energía embebida del inmueble.  / Reorganizar la circulación mediante un circuito de espacios interiores-exteriores en forma de “anillo” perimetral garantizando la accesibilidad y permeabilidad entre usos del edificio y con el barrio. / Construir, dentro de lo posible, con biomateriales (maderas de proximidad, corcho, morteros de cal, etc.), materiales reciclados o de bajo impacto ambiental, a partir del análisis de ciclo de vida y del desempeño ecológico de cada material. Se persigue de este modo una lógica de circularidad de los materiales. / Implementar una ambiciosa estrategia bioclimática para optimizar el rendimiento energético del edificio y reducir su dependencia energética de combustibles fósiles.








Por ejemplo, las fachadas este y oeste del bloque, cuyo soporte es una estructura de “panzas” de madera de castaño, es una reinterpretación normativa y espacial para este edificio de muchas fachadas tradicionales madrileñas.En estas, los “balcones” con plantas y toldos generan un colchón térmico que desempeña un papel importante de regulación climática para el interior en cada estación. También el recorrido exterior-interior que vincula a los diferentes espacios de estancia es un espacio atemperado. Es decir, está bien aislado del exterior pero no calefactado, lo que incide favorablemente en el ahorro energético de todo el edificio. / Integrar una serie de jardines (espacios vegetales, mesas de cultivo, composteras, filtros de vegetación, arquitecturas animales como bebederos para aves, a los que en el futuro se prevé añadir refugios para murciélagos y hoteles de insectos que serán completados a través de actividades vecinales). Con el proyecto botánico se busca apoyar la estrategia bioclimática, reducir la isla de calor urbana y favorecer la biodiversidad del entorno. Para el jardín del patio central se escogieron especies de sotobosque, aptas para el microclima atemperado de este espacio interior-exterior. Para los jardines exteriores de la fachada se eligieron especies vivaces de la región, que requieren poca agua. Un depósito de 15 m3 construido en el subsuelo del patio central recoge agua de lluvia para el riego. / Resolver la climatización activa del edificio mediante el uso de energías renovables,como la geotermia y la aerotermia, junto con un campo solar fotovoltaico distribuido e integrado.

Parte de este conforma una pérgola en la azotea del bloque generando sombra en este espacio de esparcimiento y, además, se integra a modo de paisaje híbrido en las cubiertas verdes de las naves. También se tiene previsto conformar una comunidad energética con algunos vecinos: un colegio y un bloque de viviendas del barrio. / Instalar indicadores que hacen visible la gestión de la energía, generando un “paisaje energético” que fomenta el enrolamiento de los vecinos en temas ambientales. / Implementar una estrategia de descarbonización que abarca ajustes de diseño, prescripciones materiales y configuraciones organizativas y programáticas de los espacios.

En un contexto de crisis climática, el proyecto aborda desafíos socioecológicos que consideramos requieren atención urgente. Por un lado, desde la consideración de que cada detalle constructivo, prescripción material y estrategia espacial conlleva un compromiso ecológico con otros (humanos, más que humanos, generaciones futuras, presentes y pasadas, cuerpos diversos) a múltiples escalas, tanto espaciales como temporales. Por otro, que estos desafíos han de abordarse desde el deseo: el edificio afronta los retos ecológicos como una oportunidad para experimentar otros modos de convivir, de construir y de abrir otros imaginarios donde soñar futuros menos focalizados exclusivamente en lo humano.
































































































































































Cliente: Fundación Daniel y Nina Carasso /

Proyecto arquitectónico e investigación urbanística e inmobiliaria: Husos arquitecturas (Camilo García, Diego Barajas) + elii [oficina de arquitectura] (Uriel Fogué, Eva Gil y Carlos Palacios) /

Desarrollo del modelo económico, de gestión e innovación social e investigación inmobiliaria: Ultrazul (Julia López Varela + Zuloark) /

Constructora: Empty / Agronomía y servicios ambientales: con la colaboración de Heliconia / Proyecto de instalaciones, estructuras, bioclimatismo y ACV: Socotec y Aiguasol / Redacción de plan especial y asesoría urbanística: García de los Muros Arquitectos / Asesoramiento inmobiliario y en modelo de negocio: AIGA / Asesoramiento en el desarrollo de la fachada de madera: Grupo Gubia / Colaboradores Husos + elii: Almudena Tenorio, Sem Fernández, Álvaro Garrido, Ciaran Farren, Raquel Peña, Jeremy Schipper, Elena del Cura, Giulia Poma, Elena Taliano, Álvaro Heredia, Aníbal Arenas, Ilaria Sasdelli, Jimena Jaén, João Manfrinato, Teresa Martínez, Lucía Fernández, Ana López, Francisco Toré, Marta Vaquero, Raquel Cano, Gemma Barricarte, Juan Mateos, Mónica Palfy, Stefania Rasile, Sophia Iatrou / Colaboradores Ultrazul: Sebastián Fernández Russomando, Azul Telecom, Nani Moré, Ainhoa Moreno, Lakook-CEAR, Deluz y Compañía, Fôret, Ansón y Bonet, Araceli Jaliff, Antonella Broglia, Larisa Cabañas, Juanito Jones, David Cárdenas, Leyre Romero, María Giselle Pérez, Javier Lorés, Juan Parodi, Irene Zugasti / Imágenes 3D: Bruno Muñoz con Husos + elii / Otros colaboradores: Asesoramiento preliminar ACV: Ecómetro / Fotografías: Impresiones Cotidianas (Juan Asolot) / Agradecimientos: Carlos Almela.

Esta obra se ha llevado a cabo en el marco de un proceso interdisciplinar desarrollado por Husos y Elii + Ultrazul + la Fundación Daniel y Nina Carasso.